Re: ANAVRE Dimite la junta directiva
En la vida, todos enfrentamos momentos en los que nos sentimos tentados a caer en la soberbia y la prepotencia. Estos sentimientos pueden ser alimentados por el miedo a ser descubiertos en algún error o renuncio. Sin embargo, es importante reconocer los peligros de estos comportamientos y encontrar el equilibrio para evitar caer en ellos.
Desarrollo:
La soberbia y la prepotencia son actitudes que nos hacen creer que somos superiores a los demás, que nuestras opiniones y acciones son siempre correctas. Este sentimiento de superioridad nos ciega ante nuestras propias debilidades y nos impide aprender y crecer. Además, la soberbia puede generar resentimiento y alejar a las personas de nuestro entorno.
El miedo a ser descubierto en algún renuncio es un temor común que todos experimentamos en algún momento de nuestras vidas. Esta sensación de vulnerabilidad nos lleva a ocultar nuestras imperfecciones y a negar nuestros errores. Sin embargo, es importante recordar que todos somos humanos y cometemos errores. Ocultarlos solo nos lleva a vivir en constante ansiedad y a perder la oportunidad de aprender de ellos.
La soberbia y el miedo a ser descubierto en algún error están estrechamente relacionados. La soberbia nos impulsa a actuar de manera prepotente para proteger nuestra imagen, mientras que el miedo a ser descubierto nos lleva a aferrarnos a esta actitud. Ambos comportamientos nos alejan de la autenticidad y nos impiden crecer tanto a nivel personal como profesional.
P.D. Sin nombrar a nadie, algunos muestran soberbia y prepotencia, especialmente una expresión que alguien me dijo en su momento. Esta asociación parece estar compuesta por personas mayores de 65 años con un nivel cultural bajo. Quieren que todo se les haga y que no se les moleste. Querido colega, deja de investigar mis perfiles en redes sociales y, si necesitas algo de mí, llámame como lo hiciste en su momento.
Espero y deseo que el único vocal que te queda y el secretario tengan la honradez que deben tener y se alejen de ese ocultismo. Aunque sé que no vas a irte ni con agua hirviendo, ten la certeza de que no solo te irás tú, sino que devolverás todo lo que te has llevado de todos los socios.
Y con mis respetos al Sr. Administrador o tabernero, no acuse a nadie en concreto ni falte al respeto a nadie. Corresponde, que la persona adecuada recoja el guante.
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