Hola
El hombre (perdón: les persones), necesita creer en algo
Antes eran las religiones mas o menos tradicionales. En nuestra patria se iba a la misa y aunque no entrases en el templo, socializabas con los vecinos descreidos. En las conversaciónes, tanto en el rural del interior como en la costa como en los ascensores, se oía el recurrente “el tiempo últimamente está loco”, “este año no hay verano” (en el norte), “no va a haber agua ni pa quitarse las legañas” (en Almería), “cada vez hay menos agua, el Sahara está entrando a España por aquí, y todo el mundo se va, aquí solo quedaran los del cine de vaqueros” (en El Ejido), etc etc
Los heterodoxos ricos descubrían las religiones orientales, que los abducían convenientemente. Los pobres trabajaban como mulos, y bebían y fumaban (otra religión, la del desespero)
La meteorología antes de los satélites meteorologicos era imprecisa, basta, generalista, y ocupaba un hueco mínimo en los telediarios
Los registros históricos del clima eran aislados, y no siempre fiables
Ahora, los titulares son: el año mas seco ( o mas lluvioso) o mas caluroso
desde que hay registros (no raramente, el primer registro que se cita es de hace menos de treinta años)
En los titulares, las costas que se estan hundiendo (SUBE EL NIVEL DEL MAR!!!). De las costas que se están elevando, no se habla
En fin, hay que creer en algo. Al final, era mejor que Al Gore nos diese la matraca con el calentamiento global, en vez de estar a las puertas de los colegios de primaria ofreciendo caramelos a los niños que aceptasen subir a su furgoneta
De la electrificacion total del parque automovilístico, mejor hablamos otro día, y despues se lo contamos a los millones de pobres de solemnidad del Sahel, para que sonrían
Bebamos pues, antes de que el mundo se acabe
