Re: Heroes Españoles (Relacionados con el mar) olvidados
Saludos, perdón mi ausencia viajando mucho. Fuente; Nacho del Pozo
JOSÉ GUMILLA, EL JESUÍTA ESPAÑOL QUE INTRODUJO EL CAFÉ EN AMÉRICA
Tal día como hoy, pero de 1686, nace en Cárcer (Valencia), José Gumilla, religioso jesuita que llevó el café a Venezuela en el año de 1730. En su libro “El Orinoco ilustrado”, texto en el cual describe su labor misionera, Gumilla relata ese momento afirmando lo siguiente: “el café, fruto tan apreciable, yo mismo hice la prueba, le sembré y creció”.
José Gumilla, a lo largo del Alto Orinoco, fundó pueblos, estudió lenguas indígenas y se dio a conocer como civilizador y misionero incansable. Además de todo ello, Gumilla nos legó el rico sabor y aroma que disfrutamos cada día en una taza de café americano.
José Gumilla misionero
Nacido en Cárcer (Valencia) en 1686, ingresó en la Compañía de Jesús con 18 años y muy pronto fue destinado a las misiones del reino de Nueva Granada (actuales Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá).
Allí se dedicó a las reducciones – poblados indígenas organizados y administrados por jesuitas - en los Llanos y el Orinoco. Entre sus logros más importantes en esa época destaca el conseguir reunir a familias de la etnia betoye y crear la reducción de San Ignacio junto al río Apure.
Gumilla se centró en los territorios de las etnias lolacas y anabalis y en 1723 llegó al río Meta contactando con amarizanes, guajiros y chiricoas. Un año después fue nombrado Superior ese extenso extenso territorio misional, ejerciendo tal cargo hasta 1730.
El café
Pero si por algo es conocido José Gumilla es por ser el introductor del café en el continente americano, resultando de ello que hoy en día los mayores productores del mundo sean países de tal continente.
El café es originario de Etiopía donde en el siglo XI se encontraron los primeros cafetos, el árbol del café, y se descubrieron las propiedades de las semillas encerradas en su fruto. El cafeto es un árbol que puede llegar hasta los 10 metros de altura, aunque para el cultivo no se deja crecer más de 3 metros para favorecer la recolección. El árbol de café florece y da frutos al cabo de tres o cuatro años. Se da la circunstancia de que los cafetos plantados en zonas altas, con lluvias regulares y temperaturas suaves dan frutos de gran calidad, motivo de su éxito, por ejemplo, en Colombia.
En cuanto a su consumo, el café – que al parecer significa “estimulante” en árabe - no es ajeno a las leyendas que suelen adornar el consumo de productos semejantes, y así una de las más conocidas cuenta que fue un pastor de cabras de Etiopía llamado Kaldi quien descubrió las particularidades energizantes de los granos de la planta de café cuando se encontraba pastoreando unas cabras por las laderas de Kaffa, en Abisinia; al parecer sus cabras se extraviaron y acabaron un poco más lejos de donde habitualmente pastaban y cuando las encontró, Kaldi se dio cuenta de que sus cabras estaban en un estado de agitación un tanto extraño y se preguntó si podría deberse a lo que estaban comiendo en ese mismo momento, decidiendo probar él mismo aquellos frutos que le produjeron una inquietud semejante motivo por el cual decidió contarlo en la mezquita del pueblo y así se empezaron a utilizar aquellos extraños frutos en forma de infusión para conseguir que la gente se mantuviera despierta durante la oración nocturna.
Fuese éste o no el origen del consumo, lo cierto es que la procedencia de los países musulmanes es clara y que el café se empezó a exportar y a popularizar, llevando el consumo y su cultivo a Europa, pero algunos religiosos cristianos lo vieron como una amarga invención de Satanás, ya que les parecía un posible sustituto del vino y por ello no fue aceptado para el consumo de los católicos hasta que el papa Clemente VIII probó la bebida y la bautizó simbólicamente.
La llegada a América
Y como tantos otros productos del mundo antiguo fue un hombre de la religión quien lo introdujo en América; en 1730, José Gumilla que introdujo el café en los Llanos Orientales de la actual Venezuela y en su reconocida obra “El Orinoco ilustrado”, cuenta cómo aprovechó “el café, fruto tan apreciable, yo mismo hice la prueba, le sembré y creció”. Desde allí pasaría a Colombia, Brasil y Honduras.
“El Orinoco ilustrado”
Las aportaciones de Gumilla no se redujeron al café y la evangelización. Al igual que gran parte de sus compañeros jesuitas, sus ansias de conocimiento, le llevaron a observar detallada y científicamente entorno en el que desarrollaba su actividad misional.
En tal sentido su gran obra “El Orinoco ilustrado” acredita el interés y entusiasmo que suscitó en el valenciano el conocimiento y dominio del gran río, constituyéndose en el descubridor intelectual del mismo. Tuvo una visión preclara de las grandes reservas naturales que llevan existencia parasitaria en las selvas de aquel territorio y lo puso en conocimiento de la Corte Española .La obra de Gumilla representa el primer descubrimiento científico del Orinoco.
Final de su obra
En 1737 abandonó las misiones al ser nombrado rector del colegio de Cartagena de Indias, pero duró poco tiempo al ser nombrado procurador ante Roma y Madrid (de1738 a 1743). En Roma se le ofreció un cargo tranquilo pero o rechazó para volver a las misiones del Orinoco, donde murió en 1750 este misionero, explorador, geógrafo, etnólogo, naturalista, lingüista e introductor del café en América al que tanto deben las economías muchos países.
Saludos. Coronadobx
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