Hola a todos, pásense por la barra que yo invito


Tenemos el barco (un First 32s5) en un amarre de alquiler en Pobla Marina (La Pobla de Farnals), a unas 5 millas de Valencia. Antes ya amarramos allí el Somo 23 y, dado que nos gustaba el puerto y su gente, no paramos de importunar al Contramaestre hasta que a finales del pasado año obtuvimos un amarre más grande para poder alojar el actual.
A mi, particularmente, el puerto me parece encantador, los fines de semana se llena de gente paseando con niños, hay una zona con varios restaurantes y cafeterías, náuticas, etc., y hasta una peluquería. Pese a que se trata de un puerto "abierto al público en general" en el que se puede acceder a los pantalanes con gran facilidad, la vigilancia por parte de los marineros es bastante estricta, aunque operan con gran amabilidad y tacto.
El coste de los amarres está en consonancia con los de la zona (caros), quizá un poco más caros que el resto. Recientemente hubo una oferta en la Marina de la Copa América (vacía desde los hechos del 2007) y varios vecinos decidieron trasladarse por cuestiones monetarias.
El martes acudí al puerto por la mañana, había quedado con el velero por unos arreglos en la mayor. El amarre que tenemos (de momento) asignado está en el muelle del dique de levante, amarramos de proa, mirando al Este. Es el amarre del portero, justito el más cercano a la bocana, que está orientada al S, y entraba un SW de unos 20 Kn, en el barco se notaba el oleaje y la presión del viento. Al irme amollé un poco las amarras de proa, cazando las del muerto por precaución.
Esta mañana he vuelto a pasar por allí a echar un vistazo y me he encontrado con que el barco parecía un expositor de cabuyería. Habían doblado los largos de proa, añadido unos esprines a popa y tenía las amarras del muerto también dobladas aprovechando el muerto del vecino que estaba desocupado.
Cuando he ido a ver a los Marineros, no me han dejado decir ni la primera palabra:
Cita:
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Tuvimos que hacerlo ayer, había un viento de más de 70 Km/h, pero no se preocupe que se lo dejaremos igual que estaba.
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Por supuesto que me he desecho en gracias a ellos y lo mismo le he dicho al Contramaestre, cuya única preocupación era el poder cambiar el barco a un amarre más seguro.
Pero me parece que les debía al menos un homenaje en esta Taberna por su profesionalidad y su empeño en un trabajo bien hecho.
Propongo un brindis por ellos.