Mi teoría es totalmente contraria.
Para comprar hay que ver.
El vendedor debe ofrecer la posibilidad de hacerlo.
Por lo tanto el casco se saca a seco para ver la obra viva.
Si se materializa la compra, el vendedor paga y corre con los gastos de puesta en seco, varada.
Si tiene " peros " y no interesa la compra, el que lo rechaza paga la varada. (Aunque el vendedor si es elegante, y no es un pirata debería proceder acorde a las necesidades de enseñar todo lo que se quiera analizar).
Un poco, cómo la prueba de navegación.
Carotas hay, y que quieran pasear gratis también, pero...... si se es persona se ve lo que hay en cada lado y en ambas partes.
Varada y limpieza con hidrolavadora debería ser suficiente para ver si hay daños.
Luego, si hay desconfianza, es recurrir a un examen exhaustivo con higrometro y/o profesional del ramo.
