El problema suele ser que la normativa extranjera para charter, que tienes que cumplirla, suele ser más restrictiva que la española.
El mundo al revés: como aquí hay que favorecer a los FFF (family, friends & fools), la DGMC hace que la normativa aplicable a los charter sea suave, pero al sufrido navegante de recreo lo fríe a exigencias estúpidas.
Saludos y
