No queda mucho que añadir

Nosotros decidimos el día 12 dejar los fondeos en Mallorca por el anuncio de inestabilidad, la temperatura registrada del agua a 31 grados en alguna zona de Baleares me impresionó por increíble, y me recordó la formación de una galerna, tal vez el término esté en desuso, no lo sé, pero el solo nombre de galerna me aterra desde la infancia

Total que nos instalamos en el puerto de Palma desde el 14. La suerte nos acompañó, justo al terminar de amarrar se desataron 15 minutos de viento fuerte, repentino y con bruscos cambios de dirección, la cara de los italianos del HR que entraron después de ese rabo de nube lo decía todo.
Espero que los que no tuvieron suerte en cala Saona sigan disfrutando de navegar con más fortuna.

