Una ronda para todo aquel que siga leyendo nuestra mini aventura.
Etapa 2: Mazagón - Vila Real de Santo Antonio
Salida: Puerto de Mazagón (Huelva)
Destino: Vila Real de Santo Antonio (Portugal)
Fecha: 10 de Agosto 2024
Recorrido: 42 millas, en 7 horas. Esperada llegada justo 1h antes la pleamar.
Meteo: Marejadilla, F2 de poniente a F3 por la tarde, y 27ºC de máxima. Mejores condiciones que el día anterior incluso. 
Antes de salir, y a pesar de haber enviado un correo electrónico con todos los papeles el día previo, y haber hablado con la marina de Vila real varios días antes, pero como no "reservaban", les llamé según me habían indicado. Tuve que insistir, porque en un número no cogían, pero en el segundo que tenía, sí. Me dijeron que estaban llenos pero que me harían huecos por las conversaciones previas. Que tenían mi email y que todo en orden. Que les contactase a media hora de llegar, para que me dijeran atraque. Que intentarían que fuese "dentro" porque era más de una noche. Todo en castellano, y siempre muy amables.
Con el destino claro, desayunamos en el bar del puerto, y compramos bocatas (a 5eur cada uno, y bastante cortitos) para acompañar lo que teníamos ya, hacemos check-out, y repostamos antes de salir, serían las 10h. Los vecinos, todos roncando claro. La salida limpia, varias personas pescando a pie sobre el banco de arena formado a babor de la bocana, y por la canal fuimos tranquilamente buscando la salida del dique, el que doblamos cuando sacamos esta foto.
Aunque en "linea recta" se ahorran bastantes millas, me decido a seguir la recomendación de las cartas en cuanto a dejar unas 8 millas a la costa, para evitar dos elementos significativos. Primero, bordear una conjunto de balizas de peligro aislado, de las cuales, la última más alejada de la costa tenía un gran buque contenedor y prácticos alrededor, me supuse que repostando, pero no estoy seguro de qué era eso. Parecía que había una estación fija flotante, que podría como digo ser un punto de agua y combustible. Me refiero a esto que se ve en la carta:
Si algún tabernero sabe de qué se trata, por favor, que nos ilumine. Edito y añado otra foto de la actividad de buques y cargueros en esta zona:
Lo segundo, sí sé que es una gran piscifactoría frente a Isla Cristina, que por supuesto dejamos a estribor, a la vez que aprochamos la desembocadura del Guadiana. En todo el trayecto la navegación fue tranquila lo que nos permitió sacar el curricán y coger un buen bonito con la emoción de la tropa, que está desarrollando una creciente afición por la pesca que yo personalmente no tengo. Pero ellos mandan. A esta distancia la costa queda lejos, pero aún podía diferenciarse bien la entrada al río Piedras, y sobre todo los bloques de piso de Isla Cristina (entiendo que es Islantilla lo que se ve). Eso sí, ni un momento de descanso para la tropa en vigilando los palangres.
Una vez que sobrepasamos la mencionada piscifactoría, y viendo que el calado empezaba a bajar notablemente en cuanto que viramos costa adentro, tratamos de localizar las balizas del canal, cosa que pudimos hacer con facilidad. Aunque el poniente arreció un poco, tras la advertencia a la tripulación, me dispuse a entrar. Aquí tenéis una perspectiva de ello:
Sonda a mano, y motor suave pero firme, vi que empezamos a perder fondo, hasta marcar 3,9m (estábamos cerca de la pleamar, sobre las 17h hora española), lo que me preocupó en un momento. Pero es cierto que no bajó de esa profundidad, y que en cuanto que pasamos la siguiente pareja de balizas, comenzó a aumentar, hasta recuperar fácilmente 10m tras alcanzar el espigón que quedaba a poniente. Sobre el breve remonte hasta puerto poco que comentar, los bancos de arena en la margen izquierda del Guadiana son visibles a lo lejos y es sorprendente ver cómo 10m de profundidad se pierden en tan poca distancia por estribor. Así que mucho ojo a la sonda, sin molestar a las motoras que salían "por su derecha" pero desde luego poniendo agua por medio a todas esas lenguas que amenazaban a sotavento. Una vez pasado el riesgo, la tropa se aburre, y aprovecho para sacar esta instantánea con Vila Real a la izquierda, Ayamonte a la derecha, y el puente que une España y Portugal al fondo (que apenas se percibe por tener que bajar la resolución de la imagen) para poder subirla.
A través del canal 9, y como indicado, les contactamos y me confirman que todo en orden, y me dicen el punto de atraque. Que tuviese cuidado por las corrientes, pero que dos marineros me ayudarían. Efectivamente, yendo a 1200rpm iba a 7 nudos SOG, así que presumo además de lo que abatíamos por el poniente en la aleta de babor, habría 2-3 nudos de corriente entrante, así que estaba algo en alerta, porque la bocana no era amplía. Diría que 15m, 20m máximo (esto dicen las cartas, pero me parecía menos que 20). Cuando consigo llegar al punto, tengo de vecino un pesquero, y el marinero atento me decía que lo intentase, aunque le hice señales de que no entraba ni de coña. Efectivamente tras maniobrar con cierta dificultad (nuestra hélice plegable no es amiga de maniobras precisas en puerto), me puse popa al atraque y me faltaba 1m para que cupiera mi manga... Así que me indica que me vaya al pantalán de espera, porque no hay más sitios. Eso significaba estar dentro del puerto, pero más expuesto a la corriente y las olitas de las embarcaciones que pudieran entrar o salir. Pero bueno, sin más me pegué al pantalán de espera, y me amarraron con profesionalidad y amabilidad, y me indicaron que fuese a la oficina cuanto antes. Una vez atracados y ya relajados, celebramos las capturas del camino:
Segunda etapa pasada genial. Tras el registro de entrada y el abono del atraque (53eur por noche, con agua y luz), pues nos dispusimos a refrescarnos para salir a conocer el pueblo y cenar como Dios manda. Las instalaciones de la marina son modernas pero austeras. Servicios que contaban con un retrete para caballeros y otro para señoras, con dos duchas y un lavabo para cada uno. Algo justo en esta epoca del año. El segundo día me topé con una cola para ducharme. Volví a las dos horas, y no había nadie. Algo cortito, sin dramas. El restaurante de la asociación de la marina, muy bonito y amplio, buen desayuno. El puerto está situado literalmente en el centro histórico. Sobre la estancia en Vila Real qué decir, pueblo de menos de 300 años, pescadora y fundamentalmente turística, 5000 habitantes censados y con una historia interesante. Dispone de Lidl y McDonalds, así que muy globalizada. Tren turístico (10 min a la playa) que valía 1,2eur para ir a la playa de Santo Antonio, muy bonitas vistas a Monte Gordo incluso Tavira al fondo. Buenos restaurantes (si se evita lo turístico) como A Papoila o Ernesto, Heladerías como la Gelatieri, y servicio de Taxi bastante barato.
Para mí, la esquina exterior del pequeño Jardim da Avenida dos Bombeiros Portugueses es muy importante, puesto que estaba 10 minutos del barco, era una parada del tren turístico (justo en la foto arriba), tenía un supermercado Miniprecio en frente (detrás del que hace la foto, digamos), y justo a su lado, una panadería de las antiguas que abre incluso festivos, desde muy temprano y con pan de todo tipo recién hecho y a buen precio. Una delicia los pasteles de belén también por cierto. Se veían los sacos de harina en el fondo, puesto que tenían el obrador adjunto al puesto de despacho. Imprescindible visita para los bocatas de la jornada de vuelta que os contaré en la tercera y última etapa, no sin alguna anécdota preparando la salida del barco.
Remato la historia en cuanto pueda...
Un saludo
Víctor
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