Una última ronda para la tercera y última etapa a narrar!
Etapa 3: Vila Real de Santo Antonio - Puerto Sherry (Etapa final)
Salida: Puerto Deportivo de Vila Real de Santo Antonio
Destino: Puerto Sherry, nuestro puerto base (El Puerto de Santa María, Cádiz)
Fecha: 12 de Agosto 2024
Recorrido: 68 millas, en algo más de 11 horas. Esperada llegada a las 19h.
Meteo: Marejada y F4 norte en la salida, rolando en teoría a medio día a poniente F2 y marejadilla. 23ºC en la salida, y 28ºC de máxima. Comprobé que a las 6:30h local ya había luz más que suficiente para tenerlo en cuenta.
El último día comimos en A Papoila (recomendable), quien diga que navegando no se hace nada... pues nosotros estábamos reventados.
La última tarde y tras la insistencia de la tropa, echamos un sedal con un trozo de pan desde el pantalán hacia el río, donde se ven peces abundantemente, y las lanchitas pescando a destajo eran numerosas. Como el pan flota, le puse una pesa, y literalmente cosí el anzuelo a un trozo de corteza duro. Joder, en dos minutos pillamos este sargo (creo, ¿no?), que antes de que se ahogase devolvimos al mar. Niños contentos.

Tras dos noches en el Puerto de Vila Real sin más incidencias que las estelas de las embarcaciones que salen o entran del Guadiana (estábamos por tamaño atracados "fuera" y más expuestos a ello, aunque si tengo la intención de fondear de noche en el futuro, más vale que nos acostumbremos) pues preparamos la vuelta igualmente: Revisar básicamente el estado del Polaris, mareas, viento, ola, cartas, temperatura, y ánimo de la tropa para meternos un día entero de navegación. La salida prevista era a las 7h hora local, 1h antes de la pleamar, así que tendríamos corriente de entrada. Pero a diferencia del poniente moderado que teníamos esa tarde antes, daban 8-10 nudos de viento de norte esa mañana, (y bien que lo hubo, y fresquito), con lo que no podía predecir bien el comportamiento del Polaris, que tiene buen francobordo, y no sabía a priori qué afectaría más, la corriente entrante o el abatimiento "saliente". Como estaba atracado proa al norte, consulté a la marinería sobre la maniobra de salida en tales condiciones. El marinero que me atendió (siempre amables y atentos), me pidió esperar un poco a que viniera su compañero que era el experto en eso. Luego me confesó que llevaba 45 años en ese puerto, con ese oficio, y bien que lo demostró.
Cuando este hombre, que no recuerdo el nombre, llegó, me dijo, vamos a ver el barco. Natural, déjate de explicaciones y veamos el tajo. Hablando perfecto castellano. Tras observar los barcos vecinos y mirar la corriente y el viento (me recordó a Vicky el vikingo) me dice, hasta las 8h mañana no hay dos marineros, si sale más temprano, con solo uno, va a ser mejor darle la vuelta ahora y que salga de proa. Como usted diga, ¿qué hago, que baje la familia primero no? Yo me imaginaba una gran grúa tipo transformers y que iríamos a sacar el barco del agua.... me dice, nada nada, usted no hace nada, tranquilo. Pero arranco motor no? Que no, que usted solo me da dos cabos ahora cuando le indique y esté tranquilo. A continuación, me dejó sorprendido con el dominio del tema. A ver si lo explico bien. Dejó solo una amarra puesta (la roja del esquema), la que con ayuda del poniente fijaba el barco en el pantalan. Y me pidio poner un cabo largo, cruzando desde la popa fuera (el verde), que sería el spring de popa una vez girado. Espero que con el esquema se entienda:

Por no extenderme, los marineros hicieron que el viento en parte pero sobre todo la corriente hiciese el trabajo, y ellos solo gestionaron los amarres con experiencia suficiente para girar sin riesgo el barco. Ojo son 12 m, y apenas tenía 1m a proa y popa de los vecinos. Yo personalmente me quedé sorprendido y muy agradecido. Puesto que a la mañana siguiente, con el Polaris orientado hacia el sur donde estaba la bocana, ya podría salir sin más ayuda que un poco de hélice de proa.
Avisando por el canal 9 antes de dormir que saldríamos a las 6:30 hora local, y tras un paseo por el precioso paseo del río para despedirnos, nos fuimos a dormir. Sea por los nervios de la vuelta o por más barcos de la cuenta, no dormí bien esa tercera noche. Pero bueno, a las 7 estaba ya la salida firmada, todo listo, y con ayuda de mi mujer, saliendo por la bocana sin incidencias, ya prácticamente amanecido. La salida es franca, siempre que no te despistes y mantengas un buen resguardo a la margen izquierda por los numerosos e imprevisibles bancos de arena. Con una sonda de 10m que no nos abandonaría hasta las dos balizas de entrada, ahora de salida, en cuya proximidad volví a marcar 4 metros pelados. Eso sí, mucho ojo, porque las balizas intermedias NO coinciden con las que Navionics te marca (lo tengo de pago y actualizado). Entiendo que la Autoridad debe cambiarlas cuando sea necesario de acuerdo a la evolución del fondo, así que como siempre se lee a los experimentados, cerca de la costa, mas ojo y sonda que electrónica.
Saliendo pude ver un par de veleros fondeados y otros dos catamaranes en el centro del Guadiana. Creo que es un buen fondeadero según se comenta en Navily, pero sin duda han de sufrir por el paso frecuente de pesqueros y otras embarcaciones. Eso sí, el sitio es impresionante. Una vez que salimos de la canal, pasadas las 9h hora española (tras 1h de la salida), pues hora de desayunar, aunque buen frío que hacía con ese viento de norte.

Tras salir de la canal, y poner rumbo a rodear la piscifactoría, enfrentamos una olita un poco incómoda, que junto con el frío, hizo que tuviéramos un par de horas incómodos, y que el niño pequeño arrojase la leche que se tomó. Bueno, fue lo único negativo de los 4 días, así que ni tan mal. Enseguida se durmió en bañera. A medida que avanzábamos proa a Chipiona, cosa que salvaba el punto de descarga de crudo de Huelva y a la vez te mantenía a 9-10 millas de costa (somos zona 4), perdiamos vista de costa y a la vez se iban despejando las nubes y con el sol, aumentaba la temperatura. Sobre las 12h, la ola bajó, el norte roló a poniente suave (8nudos) y pudimos preparar el almuerzo con una paz que a mí me maravilló. Siempre con un oído a la radio alternando canales 9/16, y saludando a otros barcos con quienes nos cruzamos frecuentemente por cierto, tanto lanchitas que salen a pescar, veleros, incluso barcos que manipulaban palangres, que eso sí, había que mantener a raya.

Creo que la corriente de bajada nos estuvo ayudando puesto que la marcha fue muy buena, y sobre las 14-15h ya vimos el faro de Chipiona, con lo que corregimos rumbo para dar un buen resguardo a Salmedina, a la vez que repasabamos los hitos más o menos reconocibles con prismáticos de la preciosa costa de Huelva. Esta vez no hubo suerte con el curri, pero lo importante es que el marinero afectado se recuperó al 100% tras un almuerzo ligero y juegos varios. No hay nada que mantenga la atención de un niño, al menos de los míos, que una caña con posibilidad real de pesca... mientras que la sonda marcaba 50m.

Doblar Salmedina nos daba mucha alegría, puesto que suponía volver a "casa", en terreno conocido, aunque tenga sus peligros. La pega fue que se montó el poniente de 15 a 20 nudos, con cuya ola tuvimos que lidiar, y así corregir algo el rumbo para acomodar la entrada por amura o aleta de estribor sin acercarnos a las lajas de la zona. De nuevo dejamos el Quemado al exterior como comentado en la etapa 1, y en nada estábamos en la boya de aguas navegables de la bahía, y de ahí 1h atracados, sobre las 19h. La oficialidad, orgullosa de la travesía sin incidencias.
Os dejo para terminar el derrotero de la vuelta que refleja más o menos lo narrado.
Y os animo a todos los que no os atrevéis aún a dar saltos de varias horas con la familia, a hacerlo, con las debidas precauciones y medidas de seguridad. Hay que atreverse. Mis planes son repetir por supuesto, aumentar la navegación a vela, aumentar el rango en millas y noches fuera. Quizá el año que viene, llegar a Vila Moura. Y más adelante, preparar el Polaris para poder hacer fondeos, y en función del tema orcas, explorar travesías hasta Ceuta, Málaga o Almería. Creo que del Cabo de San Vicente al Cabo de Gata, con cariño al resto de litorales, tenemos una costa que merece ser navegada a fondo

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Gracias por vuestros comentarios, consejos y agradecimientos!
Un abrazo
Víctor