Lo dicho: ya estás tardando...

Si no sabes qué tipo de barco va a ser el tuyo, siempre te queda la opción de salir como tripu de algún amigo, o alquilar hasta cogerle el punto.
Otra cuestión importante: no estás solo. Con esto quiero decir que tengas presente que los que nos apasiona la náutica tendemos a hacer que el tiempo de navegación se expanda hasta el infinito y más allá, y puede que tu entorno cercano no comparta la afición (si es que sí, tanto mejor

). En ese caso tendrás que llegar a acuerdos muy bien definidos sobre cuánto, cuándo y cómo. Ya hemos visto unos cuantos divorcios causados por el barco...
Saludos y
