Saludos a la cofradía y una buena ronda de mi cuenta, que hace tiempo que no me prodigo por este antro.


La verdad es que cuando he leído lo de una “nueva hipótesis” pensaba que era algo verdaderamente más novedoso y con más fundamento. Yo también he leído ese artículo, pero me parece más de lo mismo. Seguimos sin tener ni idea.
Dicho esto, y puestos a elucubrar, voy a compartir la hipótesis que me lleva rondando la cabeza hace varios meses. Como no he visto ninguna publicación que siga esta línea o parecida pues igual es una rallada mía.
Los atunes que forman parte importantísima de la alimentación de las orcas, en especial en el estrecho, siguen presentando muy altas concentraciones de mercurio y otros metales pesados. De hecho, el atún rojo es el túnido con mayores concentraciones de mercurio en su forma más tóxica: metilmercurio. Y, no en vano, hay recomendaciones en muchos países (en España a través de la AGENCIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIÓN) respecto de las dosis aconsejables tanto en población vulnerable como en la población general.
En los humanos son bien conocidos los efectos de las intoxicaciones por mercurio: trastornos neurológicos,
cambios de comportamiento, disfunciones cognitivas y motoras. Se han descrito casos de hiperactividad, nerviosismo, déficit de atención, entre otros cambios de comportamiento.
Hay algunos estudios sobre el nivel de contaminación por mercurio que presentan algunos mamíferos marinos, en especial las focas, pero aún no se conoce con exactitud los efectos clínicos que esto produce más allá de alteraciones en el sistema inmunológico.
Y dicho todo este rollo,
¿a alguien se le ha ocurrido algo tan sencillo -y puede que tan complicado- como tomar muestras de tejidos de las orcas puñeteras y analizarlos en búsqueda de metales pesados y en especial mercurio?
Digo yo, que igual que les ponen un gps les pueden sacar una muestra de tejido, ¿no?
Que las muestras indican que todo es normal, pues hipótesis descartada y a seguir elucubrando en teorías sobre venganzas o jueguecitos.
Bueno, siento el ladrillo pero me he quedado tan descansada como los de la teoría de la venganza.

