Yo he tenido un par de golpes de suerte:
- La Almiranta ya venía con el módulo de navegación instalado de serie.

- Fue ella la que se decidió a comprar el barco.
Y algún inconveniente:
- Como está mucho tiempo a bordo, el barco tiene que estar permanentemente en un estado de limpieza y orden absoluto. Como dice ella, nada de "barcos de tío".
Si no cumples estas premisas, puede que tengas que llegar a acuerdos muy bien perfilados, o el barco se convierte en un punto de fricción.

Como dije hace poco en otro comentario, ya hemos visto demasiados divorcios...
Saludos y
