Gracias por el aporte.
Entiendo que un naufragio de estas características tendrá consecuencias sobre la normativa y los sistemas de clasificación. Así suele ser en otros ámbitos cuando hay desgracias.
Es triste, pero en determinadas ocasiones hace falta un desastre para darnos cuenta de que algo está mal regulado.
Supongo que todos los armadores de grandes yates, y sus aseguradoras, estarán presionando para que en el futuro un reventón no acabe con barcos hundidos.
Se me ocurre que el tamaño sí importa



y para bien. Cualquier barquito de los nuestros puede aguantar un reventón sin meter el palo en el agua. Y en caso de meter el palo en el agua vuelven al sitio en seguida. Al final va a ser más seguro un 40 pies que un 40 metros


P.D.: Me alegro que se haya acabado el griterío en el hilo y haya llegado la ciencia y la seriedad... Que vaya paciencia tienen los Taberneros
