Sobre las popas abiertas, cuento mi experiencia.
Tras tener un Puma 32, totalmente tradicional, pasamos a un Bavaria 40 de 2001. El tramo central del asiento tras la bañera se giraba dejando libre acceso a la plataforma de baño. Era cómodo para entrar y salir.
Al decidir cambiar a un modelo mas moderno y regatero compramos un Salona 37. El barco viene con un banco desmontable de unos 2 metros de largo que permite sentarse tras la rueda. El primer año de crucero nos lo llevamos a Menorca. Lo montamos alguna vez, pero la mayor parte del tiempo estuvo desmontado. Tras una temporada de regatas, en la que nos acostumbramos a no llevarlo, decidimos ir sin banco.
La plataforma de popa abierta es una de las cosas de las que más contentos estamos. Sirve para infinidad de cosas. Te secas ahí cuando sales del agua, y no mojas toda la bañera. Te duchas. Dejas enseres, bolsas y demás trastos que hay que cargar o descargar del barco...
Nunca se nos ha caído nada... Pero tenemos una pequeña ventaja: La rueda única, la bitácora y el carro de escota hacen de parapeto.
Ahora tenemos una niña pequeña, 4 años. El cabo del carro de mayor es de color rojo, como un semáforo. Es tan buena niña que no pasa del carro hacia popa si no estamos uno de nosotros. Por precaución, hemos añadido un guardamancebos a la altura del banco, así ahora tenemos tres líneas.
Sinceramente, al principio me daba algo de sensación de inseguridad. Ahora no lo cambiaría por nada del mundo. Varios amigos están haciendo obras de verdad en sus barcos para abrir las popas: un X382 y un J35 por ejemplo.
Es cierto que cuando no lo has vivido puede dar una sensación rara. Pero es comodísimo.

