Muy buenas enric rosello, hay muchos inventos que objetivamente son un fracaso, pero a la vez son una maravillosa casualidad
William Henry Perkin, el inglés que descubrió los tintes sintéticos por accidente y revolucionó la química. En 1856 trabajaba en su laboratorio casero con la ambiciosa meta de encontrar un tratamiento para la malaria.
Perkin buscaba crear una fuente más barata y confiable que la quinina, pero el experimento salió mal. Al menos desde el punto de vista médico.
Entonces, hizo lo que toda mente curiosa haría: investigar las propiedades de su "error".
Algo parecido a lo que hizo Colón al regresar a América... ¡vivan las mentes curiosas!
Rafa