erifica las conexiones eléctricas y asegúrate de que no haya daños o corrosión. Si el motor no responde al recibir corriente directa, podría indicar un problema en las escobillas. Dando suaves golpes al motor podría ayudar a soltarlas si están pegadas. Si no resuelves el problema pronto, considera revisar el motor a fondo para un posible reemplazo de escobillas o reparaciones.