Desde el momento en que no escoges ruta ni fechas ya no es ocio, es trabajo. El caso es que puede haber alguien que pique y aproveche la ocasión para hacer la ruta y navegar en un buen barco (con el que no estás familiarizado), pero en función de la cantidad de barcos que haya que trasladar, no sé si hay tantos incautos que acepten el trato.
Si me lo plantearan a mí, primero, me cuesta días de mis vacaciones ya que me gano la vida en otro empleo; luego faltaría ver si en el barco navegan amigos míos o si el armador me impone la tripulación (otro punto para distinguir entre ocio y trabajo) y luego habría que pulir los detalles. Por ejemplo, se puede aceptar que la comida se la pague uno mismo, de todos modos, si se queda en su casa, también tendrá gasto de comida, pero claro, si hay un plazo y para cumplirlo se necesita consumir combustible, el combustible que lo pague el armador; si es necesario hacer alguna escala y tocar puerto, también debería ser cosa del armador, etc. En cuanto a los desplazamientos hasta y desde el barco, habría que negociarlo también.
Ya no hablemos de depósitos, gastos de limpieza, etc.
