En cierto modo creo que no es algo que tenga remedio. Como decía Julio Villar en un documental "Hay gente de mar, y gente de tierra". El mar tiene algo de iniciático: si no lo vives por tí mismo, no puedes decir que lo conoces. Y llevaría mucho tiempo explicarlo a alguien "de tierra", que se queda con la tan trillada imagen de lujo y elitismo (aunque no vamos a negar que a ciertos niveles hay algo de eso).
De hecho, del barco solo hablo en el círculo más íntimo, familia y amigos más cercanos. Alguna vez que imprudentemente lo mencione entre conocidos, la gente se pensaba que estoy forrado (cosa que no es del todo cierta

).