Clarisse Cremer tras sus arreglos se da cuenta de que tiene sika en los labios recordando el año pasado cuando la criticaron por eso. No tiene instinto para saber si sube o baja hacia la zona de exclusion, siempre es lo mismo, la amura no siempre es la misma y la diferencia está en el mapa, a veces piensa que puede volverse loca, en ese punto habla de lo que dicen los bretones, subir a París o bajar a Marsella, pero no es real. Dice que lleva 10 días si cambiarse.