Yo no sé si os acordáis o habéis navegado alguna vez en un barco "clásico" con un poco de mar..
A mi me tocó una travesía en uno hace un par de años por el mar del Norte y diría que los diseños en 50 años han avanzado mucho, no, muchísimo. posiblemente los patrones seamos ahora mucho más blandos también, pero también tocaba, creo..
Escoran mucho, son muy húmedos, tienen muy poco espacio interior, gobiernan fatal porque el timón es muy poco eficiente, ciñen mal, bambolean en popas, son lentos...y si te coge una rasca, no mucho, 25 nudos y un poco de ola...ah...ahí ya tienes que ser Tabarly...rueda para un lado, rueda para el otro..la ola te come, se levanta por la popa amenazante mientras tratas de no cruzarte....ufff, pasó...y otra, y otra, no hay piloto que los lleve..
Correr en portantes no es un lujo ni algo superfluo...cuando tienes rasca quieres ponerte en popa, bajar aparente, dejar de remontar olas y recibir rociones...y quieres que un piloto lleve el barco, no que el barco te tenga amarrado a la caña...y no quieres que el barco te haga extraños bajando olas...para eso es
imprescindible una popa ancha y plana, y yo opino que eso, esa seguridad y comodidad, ya paga cualquier otra aparente incomodidad...si, el barco pantoquea en ceñida...porque ciñe mucho más que un clásico, y al doble de velocidad, y puede escapar de una costa a sotavento con un temporal..
De acuerdo que para un diseño muy extremo de proa ancha hace falta que además sea ligero, pero vamos a entendernos, lo que horrorizaba a Marchaj, contra lo que se desgañitó en ese currado libro, ha venido, se ha probado, se prueba cada día, y ha demostrado que la vela está al alcance de cualquiera, que los barcos son seguros y fáciles de manejar..los habrá mejores y peores, pero no volvamos al 1974, por San Bruce Farr bendito!!
