reivindicacion trabajos en varadero Marinabadalona
Quiero reivindicar lo que creo que es un atropello más a nuestros derechos. Tengo 71 años, con 16 años me restaure mi primer barco y desde entonces mi Jovi ha sido en mis ratos libres, de una vida de lucha y trabajo, pasarlos en el mundo de la Náutica.
He tenido infinidad de embarcaciones las cuales siempre he dedicado mi tiempo de ocio a restaurarlas y tenerlas al día para poder disfrutar de ellas. Llego la hora de mi jubilación, y mi plan ha sido siempre dedicar el poco tiempo que me queda a ello. Después de una Pandemia donde una gran parte de mi generación ha sido aniquilada, los que quedamos y somos del mundo del mar, nos pegan otra puñalada.
Parece que se está generalizando una situación, aprovechando incidentes aislados, para restringir la actividad de los Armadores, en este caso, personas mayores con experiencia.
En Marina badana, igual que en infinidad de Puertos, se han puesto de acuerdo, y no nos dejan reparar nuestras embarcaciones en los varaderos, aludiendo que, como alguno, alguna vez alguien se ha hecho daño trabajando! Aprovechan para prohibirnos sin ningún tipo de negociación, el acceso a los varaderos, para poder pintar y arreglar nuestros barcos, obligándonos a tener el plan de riesgos laborales, ser autónomo y presentar TC1 y estar dado de alta, aportando toda la documentacion a Capitanía.
El exigir planes de riesgos laborales, alta como autónomo y demás trámites, es desproporcionado para una actividad que, en muchos casos, se realiza de forma ocasional y sin ánimo de lucro y imposible para un Jubilado.
y la otra solución es que pagues a los profesionales que lo hagan cuando la mayoría de nuestra generación al conocer la perfección de nuestras embarcaciones, podemos garantizar una mayor seguridad en las labores de reparación, siendo más profesionales que cualquier otro.
Tenemos todo el derecho a disfrutar en nuestro tiempo libre dedicándonos a nuestra pasión. La restauración de embarcaciones es una actividad que, además de ser gratificante, puede aportar mucho a la comunidad náutica, pero últimamente parece más centrada al de tener poder adquisitivo.
Es lamentable que, después de una vida dedicada a mi pasión por el mar y la restauración de embarcaciones, nos encontremos con estas trabas burocráticas que limitan
totalmente nuestra libertad.
Estas restricciones afectan de manera desproporcionada a las personas mayores, limitando su derecho a disfrutar de su tiempo libre y en muchos casos teniendo que deshacerse de su gran afición por no poder desembolsar grandes cantidades de dinero, para que lo realicen otros.
Creo que sería conveniente unirnos todos los Armadores y aficionados del mundo de la Náutica para reivindicar nuestros derechos
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