¡Las tormentas amenazadoras están finalmente detrás de Clarisse y el estrés acumulado de los últimos días, con ellas también!
Un último bordo con poco viento y volver a velocidad hacia el norte. Rumbo a los alisios.
Dice:
Las tormentas en el mar dan miedo y no me gusta
Tengo pasión por las nubes. No una pasión enciclopédica, sino una pasión íntima. Desde mi primera vez cruzando el Atlántico solo en 2017, las amo. Son hermosas, cambiantes y siempre invitan a soñar. No es raro que acuda a las nubes para dejar ir algo de estrés o ansiedad. Me tranquilizaron inmediatamente. Por cierto cuando estoy deprimida me gusta mucho todo lo del frente,nubes y lluvia fuerte.
En el mar hay otro par de mangas (tornados). Yo necesariamente observo enormemente las nubes ya que son una valiosa fuente de información, pero mi amor por ellas es un poco más limitado. Digamos que hay una condición en la que soy inflexible: ¡que no se carguen con electricidad!
Durante 3 días supe que tendríamos que pasar la barrera norte de este frente, en alto riesgo de tormentas. Y durante los últimos 3 días he tenido muchos problemas disfrutando de la vida en el mar. No nos vamos a hundir las tormentas me asustan.
Lo siento muy desagradable jugando a la ruleta rusa con mi vida. Por mucho que acepte muchos riesgos inherentes a una aventura como la Vendée Globe, tanto como este lado aleatorio del rayo que cae sobre tu alfombra y viene a asar todo a bordo me pone patas arriba. »