Como casi siempre: Historias reales que parecen chistes.
Hace un montón de años estando de vacaciones por Italia fuimos a ver unas famosas cascadas en un pueblecito de montaña. (Rietti)
Estaban (¿y supongo que deben estar aún?) dentro de un parque y para verlas había que pagar entrada.
Estábamos sacando las entradas en el horario en el que el parque se encontraba abierto y en broma pregunté:
"Ya está abierto el parque y ¿a qué hora ponen en marcha las cascadas?"

Esperaba una risita pero con toda seridad me respondieron: "de 4 a 6,30h".
Pensé que era broma...

pero no.
Resulta que aquellas cascadas enormes y preciosas mandaban
todo el agua del rio a una central eléctrica y soltaban el agua unas horas al día para dar dinero al parque que vivía del turismo a las mismas.
Cosas de Italia diréis, pero en Marruecos ví otras con igual sistema.
