Ya se acabó la aventura de Estoril, con flasheo del radar, avería en Cascais y pérdida de las entradas, la vuelta es mucho más cómoda en coche

y con la moto en la grúa no cuadro la rueda en las interminables autopistas, que no tumbas ni queriendo.
A Lorenzo (aunque yo siempre le vi maneras de GP) se le va a acabar el chollo, ya se encargará Rossi, este tiene que ser el año de Dani, aunque le sigue faltando frenada su paso por curva sigue siendo impresionante, pero es demasiado fino para GP.
Hay que aprovechar estos momentos porque a partir de ahora volverá el reinado de Casey, que aunque este año no hay tanta diferencia de motos el chaval se ha acoplado a Ducati como nadie.