Continuamos....
Pasamos frente a Tánger y poco después Cabo Espartel, con su faro que
parece un minarete entre la escarpada costa noroeste de Marruecos. Una vez
doblado el cabo, para poner rumbo directo a Lanzarote hay que caer unos
10º/15º a babor, pero la derrota se acerca mucho a tierra a la altura de El
Yadida (y aún recordaba los problemas del cofrade Manuel, en la regata La
Línea/Gibraltar – Martinica, del año 2008). Además, en el golfo de Agadir,
según zyGrib, en unos días se iba a profundizar una baja, que traería vientos
superiores a los 40 kn, por lo que se hacía recomendable navegar una millas
mar adentro, alejándose del centro de esa baja y transitar por zonas con
previsión de vientos en torno a 25 kn. Aunque en realidad, el principal motivo
que me llevó a no variar el rumbo y mantenernos navegando entorno al
WSW, era que en ese momento, no teníamos apenas viento y que donde se
podría encontrar algo era una vez alcanzado el meridiano 7º, donde la
influencia de los vientos alisios que bajan la costa portuguesa, ya se dejan
notar.
Llegó la tarde y proseguíamos a motor, adentrándonos en el Atlántico. A
medida que avanzábamos, fuimos sobrepasando bastantes pequeñas
embarcaciones de pesca, en las que los marineros marroquíes, parecían estar
esperando, más que faenando. Poco a poco, la costa iba desapareciendo, al
igual que los pequeños botes de madera. Como no había prácticamente
viento, decidimos parar la máquina, cenar y quedarnos al pairo, a la espera
de que por la mañana, se alegrase el asunto.
Después de cenar, nos quedamos relajados en la bañera, pero en el canal 16,
desde que se hizo de noche, no dejaba de sonar una voz en bucle, que
alertaba de la presencia de algún arte de pesca y que variase el rumbo.
“Capitán, Capitán, varía el rumbo….” se repetía de manera incesante y
machacona. No quería apagar la radio, pues en algún momento alguien puede
querer contactar contigo por una emergencia, pero la verdad, es que con el
“coñazo” de esa grabación sin parar de sonar, no se podía descansar, así que
tomamos la decisión de seguir mar adentro, hasta que aquella emisora no
nos alcanzase. Arrancamos otro rato el motor he hicimos unas 6 mn más,
que fueron suficientes para dejarla atrás.
Seguirá....
Salud y
