Yo creo que hay que separar lo que es comportamiento "incívico", anclar en la posidonia, navegación irrespetuosa e incumplimiento de demás normas tendentes a ordenar la presencia de barcos y personas en el mar, de lo que para mi es más preocupante y de difícil solución: el crecimiento notable de personas que quieren acceder al mar, sea con embarcaciones, con motos de agua, o con lo que se tercie. Si nos vamos a poner en la tesitura de que las estelas de los barcos perturban a los peces y que su descanso es sagrado, las náutica tal como la conocemos es inviable, y más si de cada día crece el número de navegantes, con los mismos derechos por cierto que los que llevamos un montón de años navegando.

