Un saludo, Flaps. Información de primera mano solo tengo del First 22 (un amigo tuvo uno bastante machacado y lo vendió enseguida) y del Somo 23. Respecto a este último comprendo tus reticencias sobre la habitabilidad. Se fabricó por aquí en su primera versión y quedan algunos por la bahía. Navega bien, porque su origen fue la regata (su salida de aguas deja bien claro el sometimiento a las mediciones de antaño), pero su espacio interno es limitado. Más aún si lo comparas con otros 23 pies un poco más recientes. En realidad es poco más que un 20 pies por dentro.
Del serviola hay bastante información en esta taberna. Recuerdo algunas pruebas de cuando salió al mercado. Lo consideré para cambiar mi Dufour 24 de entonces por algo más moderno, pero tampoco me convencieron los interiores, que son pequeños, como en el Somo, a cambio de una bañera muy amplia.
Curiosamente, de los cuatro que propones, el más pequeño es el más considerado en la prensa, digamos, internacional. Un barco que se concibió pensando en sustituir al Muscadet para hacer cruceros costeros más o menos comprometidos. Su catalogación de esa época se lo permitía: era el barco más pequeño en obtenerla. En Francia tiene un gran reputación, en parte basada en su aplomo navegando (sobre todo en la versión con quilla fija) y el aprovechamiento del espacio en la cabina. Estuvo casi quince años en producción y sigue siendo un barco buscado. Habrás visto los enlaces al respecto, pero te paso uno por si acaso:
https://www.bateaux.com/article/2981...emi-hauturiere
Aquí, los amigos de la taberna "francesa" le dan un repaso a sus ventajas e inconvenientes:
https://www.hisse-et-oh.com/sailing/...l#&gid=1&pid=3
Lo de las ventajas de un motor interior en estas esloras, yo, sinceramente, no lo veo. He tenido ambas opciones en mis barcos y en el actual ni me planteo sustituir el fuera borda por un diesel que ocupa mucho espacio y convierte la cabina en una cámara de motores. El encanto de estos barcos es la simplicidad y la economía.
Hay más modelos por ahí, así que toca moverse y decidir. Si la inversión final no es mucha, tampoco te obsesiones. Lo que te "susurre" el propio barco cuando lo visites es lo importante.
