Existe, además, la posibilidad de situarnos con bastante exactitud sin situación de estima. Necesitamos solo dos alturas, simultáneas o no.
En el segundo caso necesitaremos además un azimut de aguja de la primera observación y controlar rumbo y distancia entre ambas observaciones.
Obtendremos, en realidad, dos posibles posiciones y tendremos que decidir cuál de las dos es la correcta según nuestro criterio.
En mi caso, al practicarlo, una posición me da en mi ubicación correcta en la costa mediterránea y la otra a la altura de Santa Elena, en el Atlántico. No es difícil elegir la correcta.
El cálculo es relativamente sencillo, aunque en el caso de dos observaciones no simultáneas tiene algo más de complicación.
Viene perfectamente explicado en el libro de Mederos.

