Son la 1:15 de la madrugada, del viernes 2/5, estoy a la altura de Ribadesella, me parece apreciar una ligera brisa, paro el motor y el Dataline indica entre 4 y 7 kn por el través, llega a verse hasta los 9 kn.
Saco el génova y el Carigus va hasta 2,8-3 kn. Me conformo con lo que me da Eolo y continuo mi rumbo. No saco la mayor porque hay algo de ola y no quiero correr riesgos, saliendo de la bañera de noche y solo, para ir a soltar la cremallera de la bolsa y colocar la driza en la vela. Lastima! no haberlo previsto.
Son las 4:45 y Eolo sigue portándose, nos está mandando 9-10 kn por la aleta, que le llevan al Carigus II, solo con el génova a 4 nudos.
La noche está siendo súper movida, solo delante de Ribadesella, 25 pesqueros estaban faenando. Tengo que ir atento para no darme de morros con alguno de ellos. El ultimo que me ha pasado por estribor, a menos de media milla, ha sido un crucero de esos grandotes, en la noche parecía que me iba a comer.
La temperatura ha bajado mucho, así que poco a poco, me he ido poniendo más ropa y ahora mismo parezco un esquimal. Pero estoy bien, voy dando cabezadas y de momento llevo el sueño controlado.
Toda la noche a seguido más o menos igual, con un poco más- menos viento, manteniendo una velocidad del Carigus entre 2,5 y 3,5 kn.
Después de las 8:00 el viento ha bajado y ha estdo de dirección variable. He recogido génova y he puesto motor durante 1,5h, por falta de viento, pero también porque el día está nublado y la batería se estaba descargando.
A las 10:00 Eolo se ha animado, se ha puesto de popa, he quitado motor y he navegado solo con mayor entre 2,5-3 kn. Media hora más tarde ha rolado al SW, lo que me ha permitido sacar el génova y navegar por encima de los 3kn, llegando en alguna punta a los 5 kn. Así ha seguido el día y a las 14:30 estaba frente a Candas, donde haría parada y fonda. He recogido velas y he puesto rumbo al fondeadero que hay dentro del dique del puerto.
Hasta aquí todo había marchado más o menos bien, jornada larga de 28 horas con noche incluida y no demasiado motor. A partir de aquí, cuando parecía que solo quedaba lo fácil, todo se ha complicado .
Entro en el puerto justo en el momento de la bajamar y voy a fondear a la izquierda de los pantalones, justo delante de los barcos que están amarrados a boyas. El calado va bajando, hasta que tocó fondo, viro a estribor y suave-suave, voy cogiendo calado. Está claro, tengo que amarrar a boya y aquí empieza el calvarío. Vaya por delante, que solo había amarrado a boya un par de veces y las dos con otra persona, es decir de a dos. Aquí las boyas están de a dos y juntas, no se porqué. Me fijo en los barcos fondeados y veo que por proa tienen la boya amarilla de fondeo, de la que salen 2 cabos a cubierta y por la popa salen dos cabos más, que van a bollarines, que parecen pertenecer al barco, es decir cada uno los suyos. Así que decido amarrarme por popa con la boya y por proa con mi propia ancla. El espacio entre boyas es muy pequeño, paro motor a la popa del último barco fondeado: por estribor hay otro barco fondeado, por babor el canal de salida y a unos 15 mt por popa la boya de amarre. Largo el ancla y doy atrás despacio, entre que paro y cojo el bichero, el viento me separa de la boya y no logro alcanzarla. Después de muchos intentos fallidos, intentando amarrar primero por proa y luego por popa, y viceversa, consigo por fín amarrar.
Por fín podré descansar, comer tránquilo y echar un sueñecito. Después de comer y antes del sueñecito, me asomo a cubierta y veo que el barco a rolado 180°. Ha salido viento y mi linea de fondeo era tan corta debido al poco espacio existente, que el ancla a garreado. Empieza el calvarío, recojo línea de fondeo dejando el ancla al péndulo y suelto el amarre a la boya, hago avante para poder soltar más línea de fondeo, enseguida me quedo sin calado, vuelvo atrás, intento en otra boya y después de diferentes intentos en diferentes boyas, el motor se para, la hélice a enganchado uno de los cabos que sale de una boya.
Me pongo traje de goma, gafas y me sumerjo debajo del barco, veo que la boya la tengo también debajo del barco y un cabo tiene un par de vueltas en el eje. Cuando lo suelte, el viento se llevará el barco hasta el muro, si antes no vara. Hablo con la marinería del puerto, para que me echen un cabo hasta el pantalán o hasta otra boya. Me dice que las boyas son de Puertos de Asturias y que ellos no pueden intervenir. Hablo con un directivo del Club Náutico, cuyo teléfono me ha facilitado el marinero y me dice lo mismo que el marinero. Y que tenía que hablar con Salvamento Marítimo, porque si ellos intervienen y hay un accidente se les podía caer el pelo. Hablamos durante un rato, le explico mi situación y al final accede a que el marinero con la zodiac, amarre un cabo en otra boya, pero sin intervenir para nada en la operación de soltar el cabo enganchado en la hélice. Dicho y hecho, cuando el barco está amarrado, me vuelvo a sumergir e intento deshacer el entuerto. Después de varios intentos,e resulta imposible. No quiero cortar el cabo, porque igual me pueden meter un buen multón por jo... el fondeo.
Llamo de nuevo al directivo del Club Náutico y me facilita varios teléfonos de buceadores.
Uno de ellos, me dice que en un cuarto de hora está en el puerto.
Cuando llega al barco, corta el cabo y me dice que mañana, por hoy, vuelve a colocar la boya. Le hago un bizum por el precio acordado y el Carigus es otra vez libre.
Son nás de las 19:00, no voy a seguir intentando amarrar a
boya. El marinero me ayuda a amarrar en el pantalán y por fín podré cenar y dormir plácidamente.
Dejo está crónica para el día siguiente y me dispongo a preparar la cena.


