Cita:
Originalmente publicado por jiauka
Cuando digo "amarras de tierra", me refiero a todos esos compromisos, gastos, etc.. que nos impiden zarpar, eso es lo complicado.
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Esa mochila que tanto nos pesa, en algunos casos la llenamos de cosas que nos anclan a nuestro lugar de residencia habitual, pero si lo pensamos bien la mayoría nos sobran.
Hay otros compromisos de fuerza mayor de los que no vamos a hablar ya que eso entra dentro de las circunstancias personales de cada uno
Esta claro que esta aventura, requiere sacrificio, planificación y mucho esfuerzo. Pero que como he dicho antes, una persona con unos recursos económicos normales y si ya tiene el barco y su casa pagada y no tiene cargas familiares lo puede afrontar. Aun así es duro, y requiere años de planificación.
Esta claro que si tienes 5 hijos un sueldo de 2000 euros, una hipoteca, y tienes que pagar un chalet en Gandía que te acabas de comprar, mire usted este hilo no es para ti.
Después de mucho tiempo navegando, he conocido familias enteras con críos que navegan por el mundo, aquí en Santa Marta, tenemos una Sala de Patrones a nuestra disposición, pues las madres se llevan allí a los críos (que se esta fresquito) y están estudiando.
Otro caso, es de una pareja joven, trabajando los dos pero con menos fondo que una lata de anchoas, hicieron ida y vuelta al atlántico. ¿Cómo se organizaron? La hipoteca de la casa la pagaban con el alquiler, no tenían barco, y lo que hicieron es localizar un barco muy viejo en un club náutico y le dijeron al dueño que ellos se lo restauraban entero si se lo dejaba para ese fin, circunvalar el atlántico. Así lo hicieron.
Otro caso que el hombre trabajaba, lo que hizo fue concentrar los días de vacaciones de todo el año en diciembre para poder hacer la travesía atlántica, y luego un patrón profesional le traía el barco hacia Europa.
Salvo fuerza mayor, el que realmente quiere hacer ese viaje soñado por muchos, se las ingenia para poder hacerlo. Que cuesta trabajo, muy cierto, que cuesta soltar amarras de todo tipo, cuesta muchísimo trabajo.
Cuando lo haces te das cuenta que las amarras no eran tan gordas, que no eran maromas que eran cabitos.
saludos,

