Estas que llamas ‘instalación típica marina’ suelen ser de 12 o 24v, tampoco que es que haya más problema pero le tienes que poner un señor convertidor 220/12…ya sabéis lo que vale algo decente ‘marino’ que te de 50-80 amperes…
Para los que penséis ‘apañaros’ con un pingüino convencional tipo Rorbegozzo de 119euros del Pryca

, dios me libre de sentar cátedra, suelen ser muy mala opción: enfrían poco, hacen ruido y malgastan los kilovatios, básicamente porque en lugar de recircular el aire interior ya refrescado por la máquina, lo que hacen es acabar aspirando del tórrido aire exterior y vuelta a empezar, además del extra de calorías del compresor (que esta dentro del barco) y que emite bastante calor.
Después de interrogar a ChatGpt un buen rato, orientándolo hacia el tipo 2 que comentaba arriba, con la siguientes variables:
- Verano alicantino.
- Toldo que evite la irradiación directa (no toooda la cbta pero sí casi todo el espacio de cámara y bañera.
- Con puerta WC y puerta camarote proa cerrados si es necesario.
- Volumen real del espacio interior del barco.
Me viene a decir (tratando de evitar el sesgo complaciente del señor GPT) que con un modelo de éstos podría valer.
Más planteamientos para elegir son:
- Se acaba el calor y ciao, ¡al pañol! Si eres un obseso regatista del miligramo, punto a favor, aparte no deja de ser un tastarro de ventipico kilos.
- Siempre a puerto (220V). Si llevas baterías de litio y blabla tb tendrás unas buenas horas de funcionamiento fondeado, pero suele correr suficiente brisa y no lo veo necesario salvo que seas un pijeras
- ‘Declaran’ unos 50 decibelios que parece es un ruido aceptable, quizá más cuando de día vaya al 100% pero de noche sí que se podrá poner más bajito y más silencioso.
Y esas son mis pesquisas para mi velerico de 10 metros.
