Jornada 35 Sagunto - Benicasim
Jornada de 32 millas, el pronóstico da vientos de la proa a la amura y de 5-9 kn. En principio parece una etapa asumible, habrá que ver cómo llegan de dirección esos vientos, si me dejan ir rumbo directo, o tendré que dar bordos.
La noche ha sido movida, con una ola corta que balanceaba el barco constantemente y sobre todo mucho. Como dicen los franceses, he pasado la noche rodando. Aunque la verdad es que he dormido bien. Me he despertado un par de veces y me he vuelto a dormir de la misma. Se notan las noches de bamboleos que llevo encima, uno se va acostumbrando.
A las 7:45 levanto el fondeo y salgo a motor a buscar el viento.
A las 8:45 parece que se levanta una ligera brisa de tierra 2-3 kn, paro motor, saco velas, voy ciñendo a menos de 1,5 y caído más de 20°, es decir: prácticamente en estado de flotación.
El viento sube hasta 5-6 kn y se va a la proa, lo que me obliga a caer hasta 60° del rumbo directo. Al final lo comido por lo servido, na de na.
En varias ocasiones desde que he pasado el Cabo de Gata, me ha parecido observar, que barcos que iban más pegados a la costa, eran capaces de llevar rumbos mucho más cerrados que los que yo llevaba. Eso he experimentado yo mismo un par de veces, la última ayer mismo, a medida que iba cayendo hacia la costa, el viento se abría y yo podía ir modificando a rumbos más favorables. Esto en principio puede parecer normal, pero lo que a mí no me parece normal, o al menos yo no lo he experimentado antes por las latitudes que yo navego habitualmente, es que esa diferencia pueda llegar hasta 50°-60° como he podido ver aquí. Tal vez algún navegante de la zona, pueda dar alguna luz al respecto.
Basándome en esta teoría, como hoy me esta tocando ceñir, lo he hecho hacia la costa y lo he vuelto a experimentar: he empezado caído sobre el rumbo directo 70°, poco a poco ha ido disminuyendo ese ángulo hasta llegar a los 15°y llevo varias horas navegando paralelo a la costa y caído sobre el rumbo directo (el mismo con el que he empezado) solamente 15°.
Al final he conseguido pasar Castellón y enfilar Benicasim sin dar ningún bordo.
A las 18:50 llego delante del fondeadero, quito velas, pongo el motor y a las 19:15 he fondeado.
Como he llegado pronto, aprovecho para darme un bañito, que eso siempre sienta bien.
La jornada quitando la encalmada de primera hora, ha resultado tranquila y cómoda. No me voy a quejar, si las jornadas que quedan, resultan iguales, me doy con un canto en los dientes.


