Baleares y verano, una combinación interesante. Con ese nombre que destila arrogancia por los cuatro costados parece normal leer este suceso.
No tengo los veriles de esa zona, supongo que en la carta la profundidad estará más que reflejada, amén de que un yate de ese porte debe llevar sondas que muy probablemente no son de alli-spress y que deben montar una buena escandalera vía aviso acústico y luminoso si detecta que vas a empotrar la proa en la pradera de posidonia . Se me ocurre que como en otros casos (algunos muy luctuosos y tristes) se junta una peligrosa combinación de exceso de confianza con falta de competencia. Y cuanto eso pasa el resultado no puede ser bueno. En este caso han tenido suerte de la buena. Pero el verano acaba de empezar, comprad palomitas, con la saturación incomprensible que viven las islas seguramente veremos algún espectáculo más.


