El epoxy es una maravilla como protección, pero un coñazo para aplicarlo.
Hay que prepararlo, mezclando las proporciones justas, la cantidad también tiene que ser justa porque lo que sobra no te vale ni para repintar, entre manos hay que esperar un montón, lo justo para que no sirva la pintura preparada para la mano anterior y luego, encima, hay que dar manos para aburrir. Al menos admite directamente encima el antofouling, sin necesidad de imprimación intermedia, eso sí, pintado antes de siete horas, sino hay que lijar.
Vamos poco a poco y con buena letra. A ver si dura otros diez años.
