Re: Heroes Españoles (Relacionados con el mar) olvidados
Saludos, mi entrada de hoy fuente Nacho Del Pozo
BATALLA DE ALGECIRAS: LAS FUERZAS HISPANO –FRANCESAS DERROTAN A LA ARMADA BRITÁNICA
Tal día como hoy, pero de 1801, los artilleros españoles, desde la Bahía de Algeciras, apoyaron con su fuego a una flota francesa cercada por la Royal Navy. La certera intervención artillera obliga a retirarse a los británicos.
Tras la firma del Tratado de Aranjuez, en febrero de 1801, se acuerda la constitución de una potente flota combinada hispano-francesa, que operaría en aguas del Mediterráneo, exigiendo a la británica otro esfuerzo adicional al abrírsele un nuevo frente, disminuyendo la presión inglesa sobre el Atlántico y posibilitando el comercio español y francés con ultramar. Asegurada la superioridad naval en el Mediterráneo, se podría continuar con la aventura egipcia o repatriar al ejército. En las cláusulas adicionales al tratado se dictan las disposiciones militares, de tal forma que dos contingentes navales galos, al mando de los contralmirantes Linois y Dumanoir, saldrían de los puertos de Tolon y Cherburgo, para unirse en Cádiz a la escuadra del almirante Moreno, que a su vez se trasladaría de su base usual, la del Ferrol al punto de concentración.
A pesar de tanto Tratado y tanta letra hubo una importante cuestión que no se concretó: el mando de la flota combinada. Moreno era teniente general de la Armada, es decir vicealmirante, mientras que los otros eran simplemente contraalmirantes. Además España ponía a disposición de la empresa mucha más fuerza, y en todas las campañas combinadas, incluso en la actualidad, la nación que expone más tropas ostenta el mando superior. Pero para la Francia revolucionaria (es decir, Napoleón) no veía con buenos ojos que un francés estuviera a las órdenes de un extranjero, y fue precisamente esa inexistencia de un mando único y a la necesidad de que existiera unanimidad para cualquier acción lo que provocó el fracaso de aquella campaña, y es que es bien sabido que en la guerra no se puede compartir la responsabilidad del mando.
Se acerca la batalla
A principios del verano de 1.801 y con el fin de cumplir el tratado, el Conde de Linois dirigió a Cádiz una parte de las fuerzas galas contaban con dos navíos de 80 cañones (el «Indomptable» y «Formidable»), otro de 74 (el «Desaix») y la fragata «Muiron», pero los británicos, conocedores de sus planes. habían armado una flota para interceptar en Cádiz a los cuatro buques galos. La situación se puso difícil para los franceses que, ante la imposibilidad de dirigirse hacia el Atlántico debido al mal tiempo, decidieron fondear y plantar batalla a la Royal Navy en la pequeña Bahía de Algeciras.
Algeciras
Allí los franceses esperaban poder resistir los envites de los infames ingleses con ayuda de las piezas de artillería que los españoles tenían situadas en las inmediaciones, además de una docena de pequeñas lanchas cañoneras. Los ingleses al mando del almirante Saumarez no tardaron en iniciar la marcha hasta Algeciras. De hecho, los defensores pudieron ver a las pocas horas como una escuadra de 6 navíos (uno de 80 cañones y el resto de 74) y una fragata hacían su entrada en la bahía con la artillería preparada. Con casi 400 cañones, por los apenas 300 de la alianza franco-española, los ingleses sabían que contaban con una gran ventaja. Sin embargo, la armada combinada se aprestó a la defensa poniéndose en manos de las baterías costeras, las cuales estaban formadas por unos cañones que, para su desgracia, los británicos infravaloraron, y es que las baterías estaban artilladas por cañones de a 24 libras, cuyo alcance podía exceder de los 3.000 metros, superior al de la artillería naval, no porque los buques no pudieran llevar este mismo calibre, sino por la incapacidad de esta última de ser más precisa con los alcances y los ángulos de elevación.
En la mañana del día 6 (de julio) aparecieron las velas inglesas por Punta Carnero, extremo suroeste de la bahía. La flota enemiga entró confiada en su superioridad pretendiendo remontar la línea franco-española en toda su longitud, por el lado de la costa, en tanto que los restantes atacaban por el lado de mar abierto. Saumarez buscaba atravesar la línea francesa con la mitad de sus navíos para atrapar a los galos entre dos fuegos. No obstante, parece que no contó con la efectividad de los cañones hispanos. Por su parte, Linois decidió no arriesgar haciendo uso de extravagantes estrategias y apostó por la inmovilidad defensiva, desplegando sus buques en línea y con las velas recogidas. A su vez, e intuyendo la maniobra inglesa, ordenó anclar sus navíos lo más cerca posible de la costa para aprovechar al máximo el fuego de las baterías españolas e impedir que Saumarez le envolviera. Así, aproximadamente a las 8:35 de la mañana, la armada británica inició sobre los buques franceses, pero no tardó mucho el inglés en comprender que no debía haber subestimado los baterías de los defensores, y es que, tras poco más de una hora de contienda, el fuego de las baterías de costa españolas había provocado un daño irreparable en los barcos ingleses. El primer buque que sufrió las consecuencias del error garrafal del oficial fue el «Pompee», el cual, a base cañonazos españoles, quedó inmovilizado y tuvo que ser remolcado El “Hannibal”, trashaber sido cañoneado por los españoles, había encallado mientras intentaba rodear a los buques franceses.
Ni siquiera los hombres enviados por Saumarez en su ayuda pudieron salvar al buque de su aciago destino. Poco antes de la una de la tarde, el capitán Ferris del “Hannibal” ordenó arriar el pabellón, rindiéndose e incluyendo en la misma a las tripulaciones de los botes que le había enviado su almirante para desencallarlo. Sobre la una de la tarde, tras casi cinco horas de combate, el panorama era dantesco para los ingleses: ninguno de los buques había logrado romper la línea francesa y los daños eran innumerables.
A su vez, los defensores habían impedido a los ingleses desembarcar infantería con la que asaltar las posiciones españolas en la costa. A la vista de tal panorama Saumarez ordenó a retirada hacia Gibraltar
|