Mi lista negra es de uno por ahora. Lo saco (sacaba) todos los años a navegar a él y un par de niños hijos suyos, uno de ellos autista. No hace nada en el barco, sólo comer y beber de mi nevera. De la navegación y niños nos encargamos siempre mi hijo y yo. La última vez que los saqué a pasear, nos fuimos luego al club a tomar un refrigerio y no hizo ni el amago por intentar pagar. Lo que más coraje me da es que está literalmente podrido de dinero

. Lo siento por los niños, pero ya no más.
Buena mar.