Re: La lista negra
Pues está claro que hay de todo en la viña, he tenido un caso ( y no es coña) que al llegar al pantalan y ver como se movía, se dio media vuelta, sin llegar a ver la embarcación.
Algún otro, pues como nos habrá pasado a todos, por la "novedad" al poco de salir, empieza a sentirse mal y acaba dando de comer a los peces y hecho polvo el resto de travesía (aunque esté la mar como un plato).
Lo que no acepto, y lo suelo avisar, es calzado de goma negra que marque la bañera y siempre, sobre todo para novatos, dónde se encuentran los chalecos salvavidas y nociones basicas de seguridad.
Por lo demás, normalmente, los invitados suelen ser agradecidos y llegan a bordo con "peso extra". También es cierto que siempre hay el que piensa que un barco es como un coche y en cuanto pisan tierra te dicen un "hasta luego, y gracias".
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