Donde yo veraneo prácticamente todas las calas bonitas están ya protegidas del fondeo, existiendo un escaso número de boyas que no llega al 10% del número de barcos que antes anclaban en ellas, a pesar de que tengan fondo de arena.
Las bahías se convierten en extensísimos campos de boyas para alquiler de temporada a precios astronómicos, dejando escasísimo espacio para el fondeo.
Si a las crecientes prohibiciones de anclar, de pescar... añadimos precios inasequibles de los amarres en puerto, la lista interminable de requisitos a cumplir para despachar la ITV, precios de servicios náuticos astronómicos después de tenerte que arrodillar para que te atiendan,....no me extrañaría que bien pronto podremos decir que a la náutica de recreo entre todos la mataron y ella sola se murió.

Más práctico alquilar cada año en diferentes países y olvidarse del calvario que acaba siendo que te dejen disfrutar de un barco propio.