Por experiencia, al menos en mi caso, a veces es peor cambiar o hacer unos a tu gusto, que mantener los originales.
Es decir, si tienes los originales del barco rotos o con filtraciones, vale, hay que cambiarlos sí o sí. Pero cámbialos por los mismos, de lo contrario te puedes encontrar con problemas como:
- Los tornillos (lugar y grosor) no coinciden.
- El tamaño no coincide.
- La curvatura tampoco coincide.
Y todo eso a la vez. Me ocurrió con un portillo Lewmar que le puse al barco, ya que mi astillero ya no existe y no había forma de encontrar un portillo similar, y las pasé canutas hasta que lo sellé al 100%.
