O cuando el listillo de turno, normalmente con unas cuantas cañas de pesca a popa y quizá en el cerebro, pasa totalmente de los barcos de alrededor sean de motor o vela y va zigzagueando y cambiando de rumbo a proa de cualquiera sin importar la velocidad, proximidad o rumbo al que tú vayas.

(PD: Cuando alguien es tonto no importa que lleve cañas o no, es solo un caso que se da a menudo).