Ver mensaje
  #13  
Antiguo 31-08-2025, 17:34
Avatar de humpback
humpback humpback esta desconectado
Hermano de la costa
 
Registrado: 09-06-2016
Localización: Med
Edad: 49
Mensajes: 2,119
Agradecimientos que ha otorgado: 1,828
Recibió 2,581 Agradecimientos en 1,043 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: Artículo sobre la gentrificación de la náutica

Cita:
Originalmente publicado por Avante Ver mensaje
Ibiza no es extrapolable al resto del país -y no sólo por sus marinas- pero, cuando pienso en por qué cada vez hay menos gente joven en esta afición, veo varias dimensiones donde, fuera de duda, la náutica de recreo ha cambiado.

Cuando comencé en esto, hará unos 35 años, había una parte importante del charter y escuelas de navegación con un peso importante de regata, vela ligera y, por supuesto, crucero convencional, pero en mi primera década navegando recuerdo un peso claramente superior de los dos primeros puntos a lo que veo ahora. En crucero, tardé varios años en ver un GPS, una sonda, un enrollador, un molinete eléctrico, un piloto automático o un equipo de viento - que, por supuesto, sí estaban disponibles en barcos más equipados-, pero no estaban generalizados como lo están ahora y, necesariamente, volvían la navegación de recreo una afición no tremenendamente diferente, pero sí algo distinta a lo que es hoy en día.

Recuerdo la primera vez que crucé a las islas, en un Jouet 24, sin móviles, sin GPS, tomando marcaciones, haciendo guardias sin piloto automático y sondando a mano en las calas, y cómo a los 16 años, aquello fue una aventura de lo más estimulante -sin entrar en otros encantos de las Pitiusas . Esta parte más manual de la navegación podía gustar, y sigue gustando, a mucha gente, pero también, de alguna manera, la hacía algo menos accesible; y aquí no pienso en cuestiones económicas, sino que navegar suponía "trabajar" más a bordo y, aunque los conocimientos y esfuerzo que suponía estuvieran al alcance de cualquiera que quisiera ponerle algo de interés, dejaban fuera a determinados perfiles cuya proliferación, probablemente, ha sido posterior.

Años más tarde, entre el 2000 y 2010 navegué en bastantes ocasiones como patrón de veleros de charter por península e islas, y me dio la impresión de que, poco a poco, algo iba cambiando. Especialmente con la llegada de RRSS, me sorprendió cómo, cada vez que entraba un poco de viento, tenía siempre a varios clientes haciendo foto al equipo de viento para, después, subir su experiencia "de vida o muerte" a sus redes , entonces imagino que Facebook. Siempre había estado a bordo el que estaba deseando "pasar un temporal" -solía coincidir con que era el que lo había dejado con la novia o tenía algún problema terrícola- pero, con la llegada de RRSS, la sensación empezaba a ser que, más que para disfrutar de la navegación, navegaban para subir fotos a las redes y que, posiblemente, les daba igual que su "vivencia" fuera de navegación a vela, de salto en paracaídas o de vuelo en parapente - en todas uno puede dejarse transportar como un fardo para después contarlo.

Hará 15 años que no cobro por llevar un barco, pero por los colegas que sí lo hacen y los anuncios que veo, el panorama parece de lo más alentador. Proliferación de salidas a vela para ver atardeceres -¡perdón!, sunsets-, cruceros de autonocimiento y refuerzo de la autoconfianza o, la última, clases de vela femeninas como medio para el empoderamiento de la mujer... que me parece absolutamente lícito, lo que me sorprende es que la vela, en su dimensión más utilitarista, dé tanto de sí. Y, por encima de lo anterior, la multiplicación de perfiles de "marinos" en redes sociales, narrando el paso de un cabo mediterréno en piloto automático con más solemnidad que Shackleton o experiencias de "autodescubrimiento" en la que, tras pasar algún "temporal" -no tan grande como para no hacer alguna foto- nos hablan, muchos hashtags mediante, de cómo han descubierto que son capaces de "sobrevivir" en circunstancias muy adversas. Recordaba un hilo en el que me declaraba sorprendido por

un vídeo de un "instagramer" en el que compartía su primer día de navegación en su "new sailing boat". El vídeo lo grababa un dron y el velero del instagramer avanzaba al atardecer solo a motor, con la mayor en su funda y ésta y el palo rodeados de una maraña de luces leds encendidas -las de navegación estaban apagadas-, mientras una hamaca colgaba entre el palo y el estay, inhabilitando el génova, enrollado. El "marino" aparecía inconfundible, al lado de la rueda, concentrado en el pilotaje (me refiero al pilotaje del dron, por supuesto), con un aspecto esteriotípico que mairidaba estupendamente con un "post" lleno de "hashtags" de #sailinglife, #realsailing, #adventure y demás.

En fin, que no sé si todo lo anterior entra dentro del concepto de gentrificación del que habla el artículo. La navegación de recreo no es, desde luego, menos accesible de lo que era hace tres décadas, más bien todo lo contrario y, considero que eso tiene un lado positivo... aunque ya se sabe qué ocurre en cualquier ámbito cuando la demanda crece de forma más bien desordenada. Lo que está claro es que, en muchos casos, hoy la afición se vive de forma diferente y que, frente a la dimensión más deportiva -y no me refiero sólo a regatas- que mandaba hace unas décadas, veo normal que cada vez menos chavales se sientan llamados por el panorama actual.

hay un número "desmesurado" de ideas en este post que me hacen pensar que podríamos ser "muy mejores amigos náuticos"...

__________________
Courage mieux que l'argent
IG @asailorsoul
Citar y responder
3 Cofrades agradecieron a humpback este mensaje:
Argu (02-09-2025), Avante (02-09-2025), Ligera (02-09-2025)