La primera vez de nunca o Nunca es suficiente.
El miedo al peligro es diez mil veces más aterrador que el propio peligro.
Ir demasiado sobre seguro es la forma más popular de fracasar.
Daniel Defoe
Buenas Tardes Compañer@s:
¿Por qué nos ponemos excusas para no coger de una vez nuestra nave y salir ya pitando?
¿Qué tiene de malo el dar ese paso?
Nos pasamos el tiempo pensando en los demás y estos la mayoría solo piensan en sí mismos.
Hablamos de tener valor y coraje, y nos creemos que lo tenemos, y es falso. A lo mejor es eso, sobrevaloramos nuestro ego y no salimos de la zona-confort, solo con pensar que se puede hacer es suficiente, o lo que es lo mismo jamás se hace porque empieza y termina en nuestros pensamientos. Nunca hacemos esa travesía solo o acompañado, mientras ahí tenemos nuestro barco pudiendo el poder zarpar y navegar de verdad.
Que si nos falta algún detalle en nuestro barco que hace que la embarcación nunca es perfecta para nuestro viaje…, que si no tengo dinero suficiente este mes para pillarme un AIS, o una radiobaliza, que me falta un refrigerador, que la luz de arriba del palo no va, que si hace mala meteo esa semana, que si en verano en las islas están petadas de gente y los fondeos se convierten en una verbena y jolgorio, que si compromisos familiares…
¿No es mejor reconocer que hay algo de misterio que nos da miedo? Una emoción primaria derivada de la aversión natural al riesgo o la amenaza, manifestada en todos los animales, y a las personas. Aquí es donde quiero yo llegar:
El miedo produce cambios fisiológicos inmediatos, se incrementa el metabolismo celular y aumenta la presión arterial, la glucosa en sangre y la actividad cerebral, así como la coagulación sanguínea. Asimismo, el sistema inmunitario se detiene (al igual que toda función no esencial), la sangre fluye a los músculos mayores (especialmente a las extremidades inferiores, en preparación para la huida) y el corazón bombea sangre a gran velocidad para llevar hormonas a las células (especialmente adrenalina). También se producen importantes modificaciones faciales: agrandamiento de los ojos para mejorar la visión, dilatación de las pupilas para facilitar la admisión de luz, la frente se arruga y los labios se estiran horizontalmente._ FUENTE WIKIPEDIA
En definitiva una sensación de alerta permanente ante lo que está por llegar que va a ser casi siempre novedoso, y el salir a navegar es estar descubriendo sensaciones desde lo que la naturaleza marina nos ofrece, es esa la suerte.
¿Por qué nos negamos a ese “ESTAR VIVO”? Hagámoslo, vamos a por ello, y no demos más explicaciones de esto y lo otro. El mar tiene ese algo de irracional que es lo que nos engancha Sr@s, y es el misterio del miedo. Tenemos demasiada cargada la mochila desde que nacemos, y mira por donde llegado un punto de vida de uno se encuentra que ya es difícil deshacerse de ella, impedimentos que sumados juntos se convierten en una excusa razonable.
No somos conscientes de la suerte que pocos de nosotros tenemos, el poder trazar una recta infinita hacia el sol que se cruza ante nosotros, y vete a saber si puede que volvamos a repetirlo porque esto no dura siempre, que nos creemos invencibles y nuestra naturaleza como el mar tiene las millas contadas.
¿Y UD., Cofrade?: Comparte esta reflexión o me estoy justificando a mí mismo y busco aquí el consuelo.
Gracias por leerme
SL2
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CAPITANAES DEL INFIERNO
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