Aprovecho la guardia nocturna tranquila para escribir.
No fue una escala tranquila, no.
La alegria de acabar una etapa de 500 millas y llevar ya un total de 777 se aguó un poco con el problema del filtro decantador tres horas antes de llegar, justo al encontrar viento de proa.
Amarramos en la marina de Mazara, Mazara es uno de los puertos pesqueros más importantes de Italia, y aprovechó de siempre la desembocadura de un río en una ámplia bahía entre cabo Granitola y cabo Feto. La costa es baja.
Las aguas del puerto, seguramente por el rio, son turbias y de muy poco calado. Al maniobrar para amarrarnos por popa, levantamos del fondo nubes de fango, tenemos menos de medio metro bajo la orza.
Nos ayuda a amarrar Giulio, el marinero/recepcionista/hombre para todo de la marina, todo un personaje..
El armador aún no controla muy bien las maniobras del barco y Giulio se desgañita desde el pantalán dando instrucciones. Entramos con calzador, pero tampoco hacemos una presentación muy brillante.
Mientras el armador va a hacer los papeles, yo ya me pongo a desmontar el decantador..vemos que haber andado en él en Leros no le ha venido nada bien..una de las juntas está muy cedida y al aflojarse el vaso ya no ha debido cerrar bien, de ahí la entrada de aire y el rateo del motor al llegar.
Encontramos en el barco un filtro nuevo, con sus juntas y tóricas...y nosotros quejándonos de que el barco estaba muy lleno!
Lo montamos, le damos a purgar pero sólo entra un pequeño chorro de gasoil y para de entrar...uffff..que pasa aquí??
Cambio de tercio, la manera de echar gasoil aquí es que te traen por el pantalán 8 garrafas de 25 litros a 2 eurazos el litro, y las vierten ellos directamente en el tanque con un tubo auxiliar y una bolsa de plastico para tapar la boca de la garrafa (apretando la garrafa ya sale).
Los que traen el gasoil son también dos personajes, uno muy gordo con camiseta rota y el otro claramente en el límite de la jubilación. Nadie habla una palabra de inglés, y el español y el italiano se llevan regular, casi nos entendemos mejor hablando nosotros en galego.
Nuestro tamque tiene un fabuloso tubo lateral que da el nivel con gran exactitud. Teniamos unos 70 litros, el tanque necesitaba 130 litros y teniamos que llenar además tres garrafas de 20.
Echan 5 garrafas de las suyas y el tanque queda lleno, sin rebosar..y ellos dicen que van 6..en el pantalán hay dos carritos de súper con 6 garrafas vacías y dos llenas..
Bueno, nos parece que no estamos con muchas ganas de discutir...llenamos las tres garrafas nuestras de 20 con las dos suyas que quedan y los restos de las otras...TPV y a otra cosa mariposa.
No nos da la moral para seguir peleando con el decantador, hablamos con Giulio y nos dice que podemos tener un mecánico para mañana a las ocho y media..venga..una necesaria ducha y vamos a buscar un sitio para cenar..
La ventana meteo se cierra el domingo por la noche, a Villasimio son 172 millas, si no salimos el sábado demasiado tarde podemos aprovecharla.
La parte antigua de la ciudad es preciosa, impresionante, toda pavimentada en piedra blanca. Hay multitud de iglesias antiguas y ricos edificios civiles. Y una catedral. En verano debe ser un sitio animado.
Escogemos un bonito restaurante con terraza en el que no hay nadie. Hay un bar de copas cercano muy animado, con gente guapa local, algunos disfrazados de Halloween.
Cena deliciosa, pez espada, ensalada siciliana y un rico blanco también de Sicilia, Grillo..a vuestra salud Pinocho, Beppe y Gepetto!..deliciosos sabores mediterráneos, siempre conectados entre sí.
Por la mañana, puntual, aparece Horacio, el mecánico, inspira confianza.
Rehace en primer lugar la conexión que habíamos reparado nosotros en Leros, este tubo está para cambiar.
Revisa el decantador, está bien, le da a cebar, tampoco va. Con más recursos que nosotros, ataca al tubo completo hasta el depósito...y sale agua!!!
Inmediatamente, abre el grifo de purgado inferior del tanque, a ras de fondo, y esperábamos que saliera agua también, claro, pues no...gasoil limpio..
Desmonta el tubo, la válvula de salida y la toma que entra en el tanque hasta casi el fondo (entra por la parte superior), y del grifo cae algo, había una obstrucción
Monta todo de nuevo, revisa la bomba manual de gasoil, ceba, y el decantador ahora se llena sin problema.
Arrancar...esto aún no está bien de todo. El aire que se ve dentro del vaso del decantador no llega a irse de todo...por donde entra? O por qué no se va??
Puentea el decantador con un tubo transparente...va perfecto, no pasan burbujas.
Sospechoso principal el mayordomo..se podrá conseguir otro decantador un sábado? A todo esto, ya hubo un momento en que todo marchaba y Horacio recogió sus herramientas, cuanto es? 200 euros, tome, y..antes de irse, el motor al ralentí se apagó..vuelta a repasar todo..
Ya son las doce, hora de comer para Horacio, se va con el compromiso de preguntar por un decantador nuevo y decirnos algo.
Nuevo cambio de tercio, el armador se va a comprar víveres y yo me quedo intentando hacer el barco nuevamente habitable...saco casi 15 litros de gasoil de la sentina, de las diferentes purgas y uestas y repuestas del vaso del decantador y de los filtros. Por cierto, encontramos a bordo un filtro de gasoil y lo cambiamos, revisamos aceite, está todavía bueno, y le adicionamos como medio litro.
La película empieza al intentar depositar en algún sitio el gasoil sacado de sentina. Giulio no está ahora y hay un marinero malencarado que rehusa entenderse ni proporcionar la más mínima ayuda. Me voy adonde están los contenedores, no hay ninguno de líquidos, y encuentro diferentes botellas de plástico donde verter el gasoil, taparlo y dejarlo en el mismo contenedor. Al segundo viaje, el marinero ya está claramente agresivo, ahora ya sabe algo de inglés y me dice que allí no hay contenedores para líquido y que me lleve el gasoil a otra marina..que deje mi recipiente allí (es un recipiente esférico que hace de ingeniosa bomba de vacío) y que ya verá Horacio que hace con él.
Dejo allí el recipiente y me voy hacia la ciudad a ver si encuentro contenedores o recipientes. Hay una playa y recojo en ella cinco botellas de agua con tapón y una garrafa de 5 litros vieja. Vuelvo y el tío sigue cabreado, me llevo recipiente y garrafas para el barco para seguir achicando y en ese momento viene Horacio con una caja y varios accesorios..
Un nuevo decantador! Tipo Racor, en imitación china. Le pregunto que cuanto cuesta y dice que no me preocupe. Empieza a quitar el otro y montar el nuevo. Recorta los latiguillos de cobre y los conecta a los racores del filtro con manguera y abrazaderas. Voila!
Encender de nuevo, llega el armador, le doy la referencia del filtro para que busque su precio. El motor arranca pero en el vaso decantador sigue habiendo burbujas..el misterio de la casa encantada...
Horacio reaprieta todo por décima vez. Nosotros tenemos que tomar una decisión. Venga, vámonos, sabemos purgar si el motor se para. Llevamos un tubo para puentear a las malas el decantador, tenemos que aprovechar para llegar a Cerdeña antes de que el viento se nos ponga en contra..
Al preguntarle a Horacio cuanto es el filtro, dice que son 200 euros. Le mostramos el precio de internet, 45,72 €..se ofende todo, bueno, 150...el armador no está por la labor de discutir, venga, dinero en mano y vamonos.
Acompaño a Horacio para resolver el tema del gasoil viejo. Con Horacio el marinero está más tratable, se lo lleva Horacio en las garrafas que yo había cogido..parece evidente que la solución habitual aquí es tirar los líquidos directamente al mar.
Dos y media de la tarde, salimos por el espigón del puerto. El viento está en contra. Ni subimos la mayor. Al pasar cabo Feto la ola aumenta y el barco empieza a pantoquear..y el motor a ratear ..
Ya no hay otra, vamos a seguir, y si para purgamos o puenteamos. A 2.000 vueltas parece que las burbujas se las traga bien, baja a 1.800 y vuelve a seguir. Lo extraño es que los rateos son casi inmediatos a los pantocazos, si con los pantocazos salieran las burbujas del decantador, se ven algunas, pero muy pocas, el rateo debería llegar más tarde, cuando llegaran a los cilindros...
Pasamos al sur de las islas Egadi, misteriosas bajo la fuerte luz de la luna, que ya pasó cuarto creciente.
El viento y el mar van calmando, el rateo con él. El asesinato del Orient Express, ha sido un asesino, varios a la vez?..
Sobre las once, al escribir esto, las sospechas recaen sobre el latiguillo que llega a la bomba, el que habíamos reparado en Leros y hoy Horacio ha vuelto a recortar unos centímetros con la radial y ha conectado con dos abrazaderas. Estará cuarteada la goma interior?
Al ir a compobarlo aparece un asesino seguro: Horacio luchó para conectar el latiguillo en el racor, pero dejó las abrazaderas sueltas! Por eso el rateo era inmediato a los pantocazos y disminuyó al aplanar el mar.
Son las cuatro, cero viento, cero mar, 2.100 vueltas, 6,3 nudos. En cinco horas el motor no ha vuelto a fallar, hay alguna burbuja de aire todavía en el decantador, pero esperamos que sean restos y no entre más.
Pero, ah, no se puede cantar victoria, el viento calma de todo y el barco empieza a bambolear ligeramente de banda a banda y a ratear de nuevo, con ganas esta vez...
Nueva revisión y nueva sorpresa: el filtro de gasoil, nuevo, que Horacio apretó solamente con las manos (!), está flojo, lo aprieto casi media vuelta sólo con la mano...poco más y nos encontramos el filtro ya en la sentina..
Llave de filtros, el motor recupera un ritmo normal..
Ya es de día y estamos a 25 millas de cabo Carbonara. Parece que podremos llegar antes de que se ponga bravo de proa.
Hemos vuelto a apretar las abrazaderas de alimentación y ahora mismo el motor no ratea, a ver si con un poco de atención a los aprietes tenemos el problema controlado.
El resumen de la avería es: tocamos el decantador en Leros cuando debíamos estarnos quietitos; el vaso no quedó bien apretado y tras 500 millas se aflojó, dejando entrar aire; las juntas estaban cedidas, y ya no cerró bien al apretarlo de nuevo; tras cambiar filtro, juntas y tóricas debería haber funcionado, pero apareció una misteriosa obstrucción en la toma, el depósito quiere una buena limpieza; solucionada la obstrucción el decantador hubiera funcionado, pero quedó mal ajustado el latiguillo de entrada a la bomba y el filtro de gasoil..pasan varias cosas que requieren atención y resolución fiable. La limpieza del depósito es algo que se debe hacer al llegar, mientras tanto habrá que sufrirlo.
En principio vamos bien para llegar a Villasimio sobre las siete de la tarde y no tener mucho viento de proa.
Esperando el lunes en Villasimio, el martes podríamos abordar las 270 millas que quedan hasta Addaia, dos días, y llegar el jueves por la mañana.
Iremos contando..
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