¡Demonios, humpback, que no hemos llegado hasta aquí para esto!
Tienes una joya de barco (tú mismo lo dices), que disfrutas, mantienes y cuidas con esmero. La respuesta es evidente, sale por sí misma: ¡No lo vendas!
Como dicen otros cofrades, dedícate a trabajos manuales, son excelentes para dejar de darle vueltas a la cabeza. Y mejor aún si son mantenimientos del barco - de los complicados - porque lo verás mejorar y te ayudará a olvidar esas ideas disolventes.
¡No te dejes vencer por el desánimo!
Un abrazo,
Saludos y
