Una precisión, Egis. Yo tengo un biquilla y vararlo en arenas o fangos es lo habitual y conveniente. En Inglaterra y Francia te los encuentras en estuarios y puertos naturales amarrados a boyas. Baja la marea y ahí se quedan posados, esperando que vuelva el agua. Lo de vararlo en roca es, precisamente, lo que hay que evitar, salvo que hablemos de rampas protegidas, etc. En este último caso, el momento más delicado es el de empezar a tocar y una sola estela complica el asunto hasta que el barco se posa. Vararlo en una zona de carenado con grúa o travelift, como cualquier otro velero, no tiene ninguna complicación y te ahorras la cuna.
