Pues a mí no me ha sorprendido mucho...
Desde pequeña, mi padre siempre me decía que lo primero que tuvieron que hacer conmigo nada más nacer fue bajarme de la lámpara del quirófano, a la que que subí de un salto... No me preguntéis por qué, pero me decía que yo era una "mona de gibraltar"... le gustaban esos bichos, creo
Y, claro, aquello tenía sus consecuencias... ¿que había que subirse al palo? ¡La mona, a la guindola! ¡¡¡CON EL VÉRTIGO QUE TENGOOOOOOO!!!
Besos
kendwa