No hace falta irse a Argentina para ver que la estupidez humana no tiene límites. Aquí en Galicia sabemos muy bien como va eso de los incendios provocados por ciertos intereses además de los provocados por gente enferma.
A nadie le extraña que a los pocos meses de que un incendio arrase un monte aparezcan los famosos molinos eólicos? Es que a mi sí!
Bebamos todos para no cabrearnos
