A ver taban, no es por incordiar, pero si hay que incordiar se incordia. Cuéntanos algo de tí, que somos mu desconfiaos, y a los extraños los solemos pasar por la quilla, y aluego desto, nos invitas a algo para romper el hielo, o rompemos el hielo y luego echamos encima lo que nos hayas invitado, y entonces te daremos una bienvenida como mereces.
Mesonero vaya trayendo el bloque de hielo.
