Me sorprende que nadie haya citado la distinta repercusión que las regatas IMOCA tienen en Francia y en España.
Los productos de contrucción se anuncian en campos de fútbol en los dos paises. En Francia, además, en velas oceánicas.
La salida y llegada de una regata oceánica es un acontecimiento nacional allí. Aquí estamos empezando. No vamos mal, pero estamos empezando.
Y luego tenemos la historia del Movistar. A la vela oceánica española le costará superarlo.
