¡Hey! ¡El alegrón de la mañana!
¡Cuánto me alegro de tenerte de nuevo por aquí! A ver si el resto de desertores se ponen las pilas y vuelven a tocar a la puerta.
Seguro que tienes mucho que contarnos y, como el buen vino, habrás ganado (si es que en tu caso se podía aún mejorar) estilo.
Bienvenido. ¿Es cierto eso que dicen que te has comprado un MacGregor?
